Santa Rosa


SANTA ROSA 50804

Es el distrito cuarto del cantón de Tilarán.

Se localiza a 9 kms del centro de Tilarán

Año de declaración: 23 septiembre de 1926 según decreto del Poder Ejecutivo #16 bajo la presidencia de don Ricardo Jiménez Oreamuno.

432 m.s.n.m de altura.

2.188 habitantes del último censo 2022.

Recursos naturales: Terrenos aptos para la ganadería de engorde, fuentes de agua natural, meseta, ríos, quebradas, catarata, eólicas en Campos Azules, Ranchitos, Tejona, Tilawind.

Poblados: Aguilares, Campos Azules, Montes de Oro (parte), Naranjos Agrios, Palma, Quebrada Azul, Ranchitos y Santa Rosa.

Nombre y origen de los fundadores: En principio se le conocía como Los Moscos según le relataron sus abuelos y padre a don Ivar Meléndez, vecino de Santa Rosa quien pronto cumplirá 90 años. Los primeros pobladores que llegaron en 1888 procedentes de Alajuela, lo llamaron Santa Rosa, por el río que pasa cerca del caserío y además, les pareció un nombre más atractivo.

Atractivo para las primeras migraciones: El principal interés de los migrantes a esta zona fue incursionar en la tala de árboles de madera fina en Líbano y luego dedicarse un tiempo a la extracción de oro. Luego otros se fueron asentando en La Palma unos kilómetros más arriba de donde está actualmente el distrito de Santa Rosa, ahí empezaron a desarrollar la cría de ganado de engorde.


En esta ocasión, contamos con la colaboración de don Ivar Meléndez López quien vive en Los Ángeles de Santa Rosa, a sus casi 90 años, relata que sus padres: José María Meléndez Hidalgo y Delfina López Rodríguez, llegaron a La Palma de Santa Rosa procedentes de San José de Alajuela buscando mejores condiciones de vida. La Palma ya contaba con algunos pobladores dedicados a la ganadería de leche y engorde, en esa época no existían caminos, solo trillos y la gente se desplazaba a pie, a caballo o en carreta.

Don José María se hizo de un trapiche y unas pocas vacas y con eso fue sacando a su familia adelante, sacaban tamugas de dulce (4 tapas) y las vendían en ¢1.00 colón, su esposa doña Delfina, le ayudaba a ordeñar las vacas y hacía queso que vendía a los vecinos en 6 reales la libra. Del matrimonio que formaron, tuvieron una familia grande de 11 hijos por lo que el trabajo era arduo para poder alimentarlos a todos.

La escuela del poblado estaba a unos 3 kilómetros de distancia, ahí asistió don Ivar y algunos de sus hermanos, don Ivar cuenta que solo asistió 3 años a la escuela y luego no volvió, en sus ratos libres le gustaba mucho andar a caballo y amansar algunas bestias medias rebeldes y también jugar bola. Cuando hacían turnos o celebraban a su patrona La Virgen de Los Ángeles, hacían carreras de cinta a caballo donde le gustaba mucho participar. 

Como don Ivar no volvió a la escuela, se propuso ayudarle a su papá a envolver con vástago las tamugas de dulce que sacaba luego de la molienda en el trapiche, al ir creciendo, él y sus hermanos se dedicaron a la agricultura sembraban frijoles, arroz, maíz y café, fueron épocas difíciles, pero se salía adelante. Cuando alguien se enfermaba de gravedad, en ocasiones no sobrevivían ya que el traslado era algo complejo. 

La Palma a Cañas a caballo o en bueyes, de Cañas a Bebedero en Lancha hasta Puntarenas y de ahí en tren hasta San José al hospital San Juan de Dios. Al llegar la adolescencia, como todo joven inquieto le gustaba ir a bailar y un día de tantos conoció a su futura esposa, doña Delfina Chavarría Vargas, la iba a ver hasta Palmira para ello utilizaba el caballo al no contar con otro tipo de transporte, al año se casó y tuvieron 2 hijos, el mayor de ellos ya falleció y sobrevive doña Grisel Meléndez, casada con don Gerardo Soto Castro.

Don Ivar y su esposa dejaron el poblado de La Palma cuando sus hijos estaban pequeños y se trasladaron a vivir a los alrededores de Santa Rosa, el centro no fue ocupado en principio ya que donde está actualmente la plaza, era una laguna con fango, por este motivo las personas empezaron a construir sus viviendas en las partes más altas, contaban con 2 nacientes de agua y don Celso Soto, abuelo del señor Gerardo Soto fue quien puso la primera planta eléctrica, Santa Rosa tenía luz de 5:30 pm a 9 pm.
También un señor a quien llamaban Kito, padre de don Gerardo Soto, se encargó de colocar el primer negocio que abastecía a la población con abarrotes, botiquín, ferretería, zapatería entre otros. El agua fue colocada en Santa Rosa con la ayuda de los moradores de la naciente del río Cacao, se empezó a colocar la cañería para que abastecieron a la población y así todos pudieran contar con agua para sus viviendas. 

ARRAIGO Y DEVOCIÓN A LA VIRGEN DE LOS ÁNGELES. Si usted actualmente pregunta a algún vecino de Tilarán como llegar a Santa Rosa, es probable que no sepan decirle, pero si pregunta dónde está Los Ángeles de Tilarán siempre le darán bien la dirección de cómo llegar. La devoción por La Negrita, nació hace ya más de 100 años. Quien conoce mucho de la historia es don Ivar Meléndez quien hasta en una hoja de papel lo tiene escrito ya que ni siquiera muchos de ahí conocen la procedencia.

“Fue en el año de 1917 que trajeron la escultura de granito desde Cartago y quienes hicieron posible ese sueño fueron los señores miembros de la Junta del pueblo: Gerónimo González, Isaías Elizondo y José María Meléndez, el costo 12 reales que equivalía a ¢1.50, el dinero para comprarla se obtuvo realizando turnos donde vendían verduras, guaro de charral y se rifaban pollos. La primera ermita donde colocaron la virgen era de paja, la segunda fue de tablilla y astillas, la tercera ya una iglesia con zinc donado por el presidente don Ricardo Jiménez Oreamuno y finalmente la última y actual que es de cemento”. 

Para hacer el altar, pagaron a un señor Ramón Yzaguirre para que lo construyera de madera. Luego al igual que en Cartago, se empezaron a realizar peregrinaciones. Primero 8 días antes al 2 de agosto, era trasladada a pie la réplica de La Negrita desde Los Ángeles de Tilarán hasta la Catedral del centro a unos 9 kilómetros de distancia y el propio 2 de agosto, día de la Patrona de Costa Rica, la imagen era llevada también a pie en peregrinación hasta su casa en Los Ángeles de Tilarán donde los feligreses asistían a una misa para dar gracias y colocar ofrendas en su nombre.

Don Ivar tiene 67 años de casado, su esposa actualmente está un poquito enferma, pero ella también escribió de su puño y letra, parte del legado de la réplica de La Negrita. Don Ivar disfruta ahora su vida rodeada del cariño de su hija quien lo cuida, sus nietos y bisnietos, eso sí rara vez lo verán sin su tradicional sombrero guanacasteco.

Principales actividades productivas y de servicio
Actividades productivas: El distrito cuenta con varios proyectos de energía eólica y sus moradores en su mayoría se dedican a la cría de ganado de engorde.

 

Actualizado: 08/10/2024

©2026 Todos los derechos reservados por Municipalidad de Tilarán. Diseño por Nóvaq

Accesibilidad

Tamaño de letra

Contraste

Escuchar texto