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Cabeceras


CABECERAS 50808

Es el distrito octavo del cantón de Tilarán. 

Se localiza a 27 kms del centro de Tilarán.

51.25 km2 de territorio.

11 de junio del 2020 por medio de la Ley 20965.

725 m.s.n.m de altura.

1000 habitantes aproximadamente de acuerdo a datos brindados por los lugareños, en el censo más reciente no aparece registro.

Recursos naturales : Ríos, quebradas, riachuelos, montañas.

Poblados: Cabeceras de Tilarán, El Dos, La Esperanza, Las Brisas, Las Nubes, Los Pinos, Monte de Los Olivos y Turín.

Nombre y origen de los fundadores: Cabeceras se dice que es la fuente que da origen a un río pero como también en Cañas hay un lugar llamado Cabeceras, se prestaba para confusión, así que los moradores empezaron a decir que ellos eran de “Cabeceras de Quebrada Grande de Tilarán”, al pasar a ser distrito, solo le dicen ahora, Cabeceras de Tilarán.

Atractivo para las primeras migraciones: Los primeros colonos llegaron procedentes de Piedades Sur y San Ramón de Alajuela, muchos de ellos atraídos por el auge del oro y otros por aventurarse y tomar posesión de terrenos que por esas zonas tan alejadas no tenían dueño allá por los años de 1935. Una de las primeras familias que llegaron a las cercanías de Cabeceras fue la Ramírez-Alvarado y uno de los hijos de esta familia de migrantes, es quien contará a ustedes lectores como fueron los inicios.
Hay que destacar que en este nuevo distrito, nacen dos importantes ríos: Caño Negro y Río Chiquito que alimentan la Laguna de Arenal, también a través de ellos producen energía con las mismas aguas, que también sirven para el riego y para abastecer otras zonas de Guanacaste. Los lugareños dicen que Cabeceras de Tilarán es “lugar donde nacen las aguas” y a futuro piensan colocar una placa con ese distintivo que identifica ahora a su nuevo distrito.


En Las Nubes, un caserío que dista a unos 5 km del centro de Cabeceras, me atendió don Marcos Ramírez Alvarado, un adulto mayor que llegó siendo aún muy pequeño a ese lugar. Su padre Eloy Ramírez y su madre, Jacoba Alvarado Loría, llegaron con sus 9 hijos procedentes de San Ramón de Alajuela, la situación económica en esa provincia y cantón, no era la mejor, al escuchar de otros amigos que habían descubierto oro en Líbano de Tilarán y habían muchos árboles madereros para explotar, decidió alistar los “chunches” y venir a aventurarse pero no a Líbano, buscaron tierra adentro llegando a Cabeceras.

Según comenta don Marcos, a sus padres les tocó limpiar el “monte” como decían en esa época y empezar a construir una humilde vivienda muy sencilla y con piso de tierra que mantenían impecable con la famosa “escobilla”, arbusto de hojas resistentes que servía para esos menesteres. La alimentación para sus hijos consistía solamente en el consumo de guineo cuadrado, caldo de frijol y alguno que otro huevo que conseguían de unas cuantas gallinas que tenían. Fue una época muy dura para los padres de don Marcos Ramírez debido a que la familia era muy numerosa y la carga más pesada (el trabajo), a llevaba a cabo don Eloy Ramírez. 

Este hombre laborioso iba montaña adentro a cortar árboles maderables a pura hacha y elaboraba bonitos muebles para los hogares de los pocos vecinos que habían y otros en mejores condiciones que la de él, también hizo contratos con otros finqueros para limpiarles las fincas y sembrar frijoles y maíz, le pagaban 40 colones por hectárea. Así poco a poco don Eloy fue ahorrando dinero y al cabo de algún tiempo logró lo que tanto anhelaba, comprar una finca de 28 hectáreas en 4.000 colones que para esa época era un dineral. Con más contratos logrados, él y su esposa, podían alimentar mejor a sus hijos. Don Eloy compró algunos cerdos, más gallinas y sembraron más guineo cuadrado que se daba muy bien en la región

Poco a poco, esta numerosa familia fue saliendo adelante labrándose un buen porvenir en esa zona. Doña Jacoba Alvarado Loría, madre de don Marcos Ramírez Alvarado es recordada como una mujer muy laboriosa, amorosa con sus hijos, ella hacía velas de aceite de higuerilla y así se alumbraban por la noche. Lo que más disgustaba a doña Jacoba, eran las ausencias de su esposo, en ocasiones se prolongaba por más de 15 días salía a otros lugares de Tilarán a realizar los trabajos mencionados en el tercer párrafo. De regreso a su hogar don Eloy traía buen dinero, pero también de vez en cuando le gustaba “echarse algún traguillo de aguardiente”, su esposa lo regañaba y don Eloy solo atinaba a decirle a su mujer “Señora, que Dios la bendiga”.

En cuanto a la niñez de don Marco Ramírez, el gustaba jugar con los pocos vecinos que tenía pero que también ayudaba a sus padres a traer agua de una quebrada que no estaba muy lejos, cuando se secaba en verano, se iba con algunos de sus hermanos hasta la naciente caminando algunos kilómetros para conseguir el preciado líquido que ocupaban siempre en su casa, en época de invierno, aprovechaban las lluvias para almacenar grandes cantidades de agua en recipientes grandes de plástico. La escuela más cercana estaba a varios kilómetros del centro de Cabeceras lo que dificultaba que los niños se desplazaran hasta ahí caminando más de una hora para llegar al único centro educativo.  

Pensando más en todo el trabajo que implicaba cuidar la finca de sus padres, don Marcos Ramírez, optó por dejar las aulas y dedicarse a los quehaceres de la finca. Otro de los recuerdos agradables de esa época para don Marcos Ramírez, era el fogón donde preparaban los alimentos, aquellas cocinas antiguas de hierro pesado que había que alimentarlas con trozos de madera y también las planchas que utilizaban en esa época, unas pequeñas de hierro que se colocaban a una orilla del fogón y otras ya más “modernas” de esa época unas muy pesadas que se abrían por el centro y ahí le colocaban brasas, esas eran las mejores y la ropa quedaba muy bien planchada.

Cabeceras de Quebrada Grande, era un caserío donde abundaban los trapiches, aún quedan unos cuantos, pero ya los hacen funcionar con tecnología más moderna, no con los bueyes que tenían que ir dando vuelta mientras exprimía la caña e iba saliendo el jugo que luego procesaban en enormes pailas hasta obtener las tapas de dulce que vendían para hacer la bebida en la noche o en la mañana. Como la única iglesia que había en los alrededores era la de Turín, al padre lo traían a caballo desde las Juntas de Abangares para que celebrara misa solo para épocas especiales, el día del Santo Patrón, María Auxiliadora que las celebraban para el 24 de marzo, en esa actividad participaron todos los vecinos. 

En los alrededores, había una comadrona quien atendía a las mujeres que iban a dar a luz. Cuando alguna persona enfermaba de gravedad, los vecinos colaboraban improvisando una camilla con dos varillas de madera larga y una manta donde colocaban al enfermo para cargarlo a pie hasta el centro de Quebrada Grande. La familia Ramírez Alvarado, logró salir adelante en compañía de sus 9 hijos, luego poco a poco se fueron casando y formando también otras familias, así Cabeceras de Quebrada Grande fue haciéndose más próspera a puro esfuerzo de sus primeros pobladores.

Tiempo después está situación, del acceso para lograr llegar al centro de Quebrada Grande mejoró un poco, en uno de los gobiernos de José Figueres quien se preocupó por abrir un camino mejor, para ello consiguieron tractores que agrandaron la vía donde ya podían ingresar poco a poco vehículos rurales de los vecinos con más recursos económicos y así poder desplazarse hasta otras comunidades a vender los productos que sembraban los lugareños. Don Marcos tiene 5 hijos, vive solo en su casita de campo rodeado de terneros, algunas vacas, perros y una vista realmente espectacular donde las nubes parece que se unen con las montañas, a lo lejos se puede apreciar Río Chiquito, el lugar se presta para colocar una plataforma, sentarse a admirar el paisaje, tomar buenas fotografías o simplemente hacer salud mental. 

Un par de vecinos viven a escasos metros de él y en ocasiones se sientan tertuliar para recordar viejos tiempos, sobreviven de lo que la tierra les provee, cuentan con agua potable y luz, de vez en cuando dice don Marcos, aparece algún puma y según relata, es impresionante verlos tan de cerca, sus perros los ahuyentan pero igual ya estos enormes mamíferos, han matado perros que cuidan su finca. De sus 9 hermanos solo le sobreviven 4 , uno de ellos reside por ahí cerca y se ha dedicado a cultivar café, es una empresa familiar y este grano de oro, está catalogado de los mejores de la zona de altura, mucha de la cosecha se exporta a EEUU y otra parte es vendida en ferias del agricultor y algunos supermercados del Guanacaste.

También aprovechan y atraen al turismo de afuera para visitar el cafetal. El Sr. Ramírez, como buen creyente, por más de 45 años anduvo evangelizando con el grupo local de Renovación Católica, luego por esas cosas de la vida el grupo cumplió su ciclo y se desintegró, eso sí le agrada asistir a misa los domingos cuando puede desplazarse hasta la Iglesia de Cabeceras. Ahí quedó don Marcos Ramírez, sentado en una banca rústica de madera observando el bello paisaje que lo rodea su casita, él es un descendiente más de los primeros colonos de Cabeceras. 

Nace el nuevo distrito de Cabeceras: Cabeceras formaba parte del distrito de Quebrada Grande, en la primera administración del actual Alcalde, Juan Pablo Barquero, nació la inquietud de formar un nuevo distrito con el apoyo de asociaciones de desarrollo integral, y otras organizaciones de la comunidad, el interés especial según manifestó la regidora Enervey Ramírez era buscar mejores alternativas de progreso, fomentar más el turismo local y que a su vez, existieran más fuentes de trabajo. Quienes habitan este nuevo cantón se caracterizan por ser emprendedores, trabajadores y con sentido de pertenencia. 

Otro punto de interés es que, al estar más cerca de Monteverde, ellos pueden promover el crecimiento económico, opciones de alojamiento, creación de más puntos comerciales. Durante la Pandemia, se logró el primer banco de alimentos desde ahí se organizaron los vecinos para dar soporte alimentario a las familias de escasos recursos y continuaron luchando porque su caserío se convirtiera en distrito. En el 2020, mediante la ley 2095 y el apoyo de varios diputados, se aprueba la creación del distrito que está conformado por 8 comunidades cercanas.

Principales actividades productivas y de servicio
Actividades productivas: El distrito produce café de muy alta calidad, cuentan con una asociación de productores de leche, cría de ganado y turismo local.

Servicios públicos: Ebais, ASADA (agua potable), electricidad, internet, supermercado, pizzería .Según la Sra. Jenny Ramírez Villegas, funcionaria de la escuela de Cabeceras, la institución tiene 94 años de antigüedad y una población estudiantil de 142 alumnos. Cuentan también con peluquería, carnicería y verdulería. También hay un colegio rural. Ella indica que ahora por ser distrito, pueden lograr más beneficios que servirán para hacer crecer a la comunidad y otros caseríos vecinos

Turismo: Hay un par de trapiches, Tour de Café, turismo rural, caseríos con vistas agradables para los visitantes como es Las Nubes a unos 5 kilómetros del centro, visita a la antigua Iglesia de Turín famosa por sus campanas y también hay un mirador en el caserío de Monte de los Olivos. El servicio de transporte es el mismo que utilizan las personas que viajan a Monteverde.
 

Actualizado: 08/10/2024

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